
Este es un Blog de San Pedro Provincia de Buenos Aires, que tiene por objeto compartir todo lo que nos pasa, nos gusta,nos disgusta y nos entretiene. Te proponemos que denuncies temas de discriminación, y recuerdes que el vih se llevó muchas vidas en nuestra ciudad, por eso la propuesta es que te cuides con todo el amor que puedas , por vos , por él y por todos.





Se llama Leandro Vilela, mide 1.81m, tiene ojos verdes, es virgo, vive en Brasil y es conocido por el ciberespacio latinoamericano como Lebart.
Su figura es un mito, dicen que es modelo profesional pero nunca lo hemos visto en alguna revista o en alguna publicidad formal aún cuando sí se llegan a ver algunas fotos de estudio más o menos profesionales, pero nunca como imagen de algún producto; su imagen circula por toda la blogósfera, existen cientos de fotologs, blogs y perfiles, en su mayoría falsos, todos con las mismas fotografías.
No se ha reportado que alguna agencia de modelos lo represente, lo cierto es que se sabe imán de miradas y carga con su cámara a todas partes para hacerse autorretratos informales.
El fenómeno Lebart ha generado miles de fans en Brasil y en países del sur del continente, provoca los más diversos comentarios en realación a su narcicismo como también genera fantasías de todos los niveles y colores entre sus fans. Algunos lo consideran un bonito más mientras que hay quienes aseguran que se trata del hombre más hermoso del planeta.
Por: estudiante de Ciencia Política Facundo García/ Lic. en Antropología Marcelo Zelarallán/ Lic. en Psicología Alejandro Viedma.
El no aceptar los preceptos sociales establecidos hegemónicamente para ser varones o mujeres ubica a las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans (LGBT) en una posición vulnerable frente a la violencia moral y al maltrato psicológico en la medida en que se produce un menoscabo al ejercicio individual de la voluntad y la libertad de elección de cada sujeto en lo referente a cómo llevar a cabo su singular sexualidad.
Con violencia moral o psicológica nos referimos a la definición que propone la antropóloga Rita Laura Segato, a todo aquello que envuelve agresión emocional, aunque no sea ni consciente ni deliberada. Entran aquí la ridiculización, la coacción moral, la sospecha, la intimidación, la condenación de la sexualidad, la desvalorización cotidiana de la mujer como persona, de su personalidad y sus trazos psicológicos, de su cuerpo, de sus capacidades intelectuales, de su trabajo, de su valor moral (...) Este tipo de violencia puede muchas veces ocurrir sin ninguna agresión verbal, manifestándose exclusivamente con gestos, actitudes, miradas.[1]
Como vemos, la violencia moral está presente en la vida cotidiana independientemente de que pueda estar asociada a la violencia física, que es más evidente y denunciada; el daño y el sufrimiento de la primera no suele tener el peso que debería en las reflexiones sobre los procesos de violencia y en los programas de promoción de los derechos humanos de las mujeres y de las minorías sexuales.
Podemos ilustrar la violencia moral que vivencian en su cotidianidad las/los LGBT tomando algunos hechos, por ejemplo, los cánticos en las canchas de fútbol cuando, para desprestigiar al rival, la hinchada canta: “son todo’ negro´, son todo’ puto´”, el uso de la orientación sexual como insulto, descalificación o amenaza: “maricón de mierda”, “te voy a matar, tortillera”, “es un culo roto”, “y ahora encima quieren ser madres (o padres)!”, la ridiculización de las minorías sexuales que hacen varios actores y conductores de programas de televisión y radio, sentir que deben hacer un mayor esfuerzo en sus trabajos para demostrar que son aptos o aptas para ese puesto, no ponerse determinada ropa por temor a que se “les note”, no hacer demostraciones afectivas en la vía pública porque “eso es para casa”, hablar “en clave” o “en neutro” para que ocasionales e indiscretos oyentes no descubran su “secreto”, controlar la gestualidad para evitar que se les vean “las plumas”, mentir a sus amigos y amigas y/o familiares para ir a algún lugar “del ambiente”, justificar su (supuesta) soltería o noviazgo con alguien de su mismo sexo o género, y la lista continúa...
Por lo anterior, consideramos que lo que más afecta no sólo al colectivo LGBT sino a toda nuestra sociedad es el heterosexismo, la creencia en la deseabilidad y superioridad de la heterosexualidad y desde allí su imposición o promoción como la opción única y óptima para expresar la sexualidad adulta.
En este sentido, los efectos del heterosexismo se evidencian en la represión, supresión o inhibición de cualquier sexualidad que no se defina como heterosexual.
Volviendo a la forma tácita de violencia, también se la puede rastrear en las experiencias dentro del ámbito laboral que cotidianamente deben vivenciar las personas LGBT con el sólo hecho de sugerir o mencionar que están enamorados/as o en pareja, ya que casi siempre la gente pensará que ese partenaire es del sexo o género opuesto. Es por ello que muchas personas LGBT prefieren silenciar o mentir esta parte de sus vidas para evitar recibir comentarios condenatorios de sus compañeros/as o cualquier respuesta de ellos/as que les hagan sentir incomodidad o malestar.
Poner en consideración el atravesamiento de la jerarquía de género se hace necesario para romper el silencio, para (d)enunciar esa violencia que opera sin nombrar.
Por otra parte, sólo se logrará una plena democracia en el momento en que todas las voces se alcen para instaurarse en la arena del diálogo.
Bibliografía: Segato, Rita Laura (2003) Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes Editorial.


Hay avances y retrocesos en cuestiones de género, derechos individuales, apertura mental PARA ACEPTAR las capacidades distintas, mirar al otro con un poquito más de amor.
Sin embargo existen en la actualidad muchos grupos que somos vulnerables frente a esta gran predación espiritual que vive nuestra sociedad, la lucha por destruir al otro con el argumento de una paranoica competencia.
Creo que es momento de juntar fuerza mis queridos jubilados, benditas personas con capacidades distintas, enfermos mentales, mujeres golpeadas y señaladas por atreverse a vivir, es momento de unirnos queridos gay de San Pedro para prepararnos y hacernos más fuertes, siempre dando las gracias a esta hermosa gente de San Pedro que, se muy bien que nos da cariño, sin embargo los monstruos siempre están y tienen poder, y no hay monstruo más peligroso que el gay que esconde su condición UN PUTO TAPADO, QUE ARRUINA
ENFRENTAR
Nunca va a ser mi intención nombrar a nadie pero agradezco de todo corazón a ella que me invitó para una navidad o un fin de año, y sus compañeros y compañeras de trabajo y a ese Ángel mujer de ojos claros y su marido que están en el otro micrófono felices…¿.se entiende?, ellos no tienen ni idea pero dan un aire fresco a muchos de nosotros.
Creo que ustedes tampoco entienden que es lo que está pasando en esta verdadera carnicería humana. Un beso a todos